Los callos y callosidades son áreas circunscritas de hiperqueratosis en sitios de presión o fricción intermitente como en los pies y manos. Pueden ser superficiales, cubriendo áreas extensas de la piel, o profundos y focales y, a menudo, dolorosos. El diagnóstico se basa en la apariencia clínica.
El tratamiento que realizamos para los casos más superficiales es el desbastamiento con o sin agentes queratolíticos.
En casos más severos efectuamos la técnica de infiltración de metacrilato en la región subyacente al callo con mejoría duradera del cuadro. Ocasionalmente retiramos quirúrgicamente la espícula ósea que ocasiona el callo.
En todos los casos se recomienda pasar por una CONSULTA DERMATOLÓGICA para que el médico le indique el tratamiento adecuado según el caso que se presente.
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