La hidradenitis supurativa es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, más común en mujeres y después de la pubertad, que afecta preferentemente a algunas zonas de la piel como las axilas, la región mamaria, la ingle, la región genital y la región de los glúteos. La piel de estas zonas es más rica en un tipo de glándula, la glándula sudorípara apocrina. Se pensaba que la hidradenitis supurativa representaba una inflamación o infección de estas glándulas. Sin embargo, hoy en día se cree que surge de la inflamación de los folículos pilosos en estas regiones. Las causas de la hidradenitis supurativa aún no están bien establecidas, pero se puede considerar una enfermedad autoinflamatoria, cuando se produce una respuesta inflamatoria exagerada que ataca y daña la piel y estructuras asociadas. Parece haber una tendencia familiar para su aparición, así como una asociación con otros cambios de salud y algunos hábitos como fumar.
La hidradenitis supurativa se caracteriza por la aparición de lesiones inflamadas y dolorosas, como nódulos o bultos, que pueden evolucionar y abrirse y drenar pus. Estos nódulos tienden a persistir y reaparecer, de modo que una misma lesión puede inflamarse y desinflamarse varias veces en el mismo lugar. Con el tiempo, aparecen nuevas lesiones junto a las antiguas y, encima de estas, cicatrices.
Las lesiones pueden ser muy dolorosas y la eliminación constante de pus puede provocar mal olor y manchar la ropa. Las cicatrices pueden dificultar el movimiento de los brazos y los muslos, por ejemplo. En raras ocasiones, las lesiones muy antiguas y persistentemente inflamadas pueden provocar la aparición de neoplasias malignas.
Tratamiento
El tratamiento de la hidradenitis varía según su gravedad. Generalmente incluye una adecuada higiene de las zonas afectadas, así como evitar ropa ajustada y pérdida de peso, en el caso de personas obesas; y dejar de fumar.
En Medicina Especializada de la Piel tratamos esta enfermedad con antibióticos en cremas, o incluso por vía oral. En algunas mujeres, el uso de anticonceptivos hormonales puede resultar útil.
Las lesiones crónicas asociadas con cicatrices a menudo tratamos quirúrgicamente, procediendo a la remoción de toda el área afectada. La gran mayoría de casos lo resolvemos con crioterapia de nitrógeno líquido asociada a infiltración de triamcinolona. En casos más graves, utilizamos medicamentos inmunosupresores como corticoides y adalimumab.
Varios estudios sugieren que la hidradenitis supurativa se asocia con la obesidad y el tabaquismo, mientras que otros sugieren que una dieta muy rica en carbohidratos, azúcares y grasas animales también podría empeorar la enfermedad. Por tanto, mantener un peso adecuado y no fumar son formas importantes de prevenir la enfermedad. Además, puede resultar beneficioso evitar el uso de ropa ajustada y la sudoración excesiva en estas zonas. Algunos informes sugieren que la depilación permanente con láser de alta potencia puede ser beneficiosa, ya que destruye los folículos pilosos en la región donde se produce la inflamación.
En todos los casos se recomienda pasar por una CONSULTA DERMATOLÓGICA para que el médico le indique el tratamiento adecuado según el caso que se presente.
Medicina Especializada de la Piel reúne en un mismo espacio toda la estructura necesaria para el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la piel en un ambiente seguro y confortable